La canción de la semana: "Your Reflection" de Max Richter. La canción de Lila y Lenú


 





Lila y Lenú tras el paso de los años




Si hay una canción que es perfecta para ambientar los momentos más delicados de la relación entre Lila y Lenú, las protagonistas de la saga de libros "Dos amigas" de Elena Ferrante es "Your Reflection", un instrumental al piano triste, melancólico pero muy emotivo, escrito por el compositor Max Richter, para la adaptación televisiva dirigida por Saverio Constanzo (se puede ver en HBO Max). Si no vieron la serie o leyeron los libros, tengan cuidado que se me van a escapar spoilers. 

Tu reflejo, tituló Richter a la canción de las amigas. Eso es lo que Lila (Raffaela Cerullo) representa para Lenú (Elena Greco), desde niña. Ella nunca va a poder ser como su amiga, siempre va a vivir bajo su sombra, al menos, hasta determinado momento del libro cuarto. Lila es la más linda, la más guapa de las dos. La más inteligente -la favorita de la maestra Oliviero- audaz e intrépida. La que cuando crece y se convierte en una adolescente, es la chica más atractiva del barrio, la que todos los varones quieren como novia (y los hombres más ricos y poderosos se la disputan como esposa). 

Lila es auténtica, rebelde. No le importa buscarse problemas y desafiar a los Solara -los villanos, mafiosos del barrio-, enfrentarse a su padre y luego a Stefano, su marido. Ella destilaba cierta malicia y picardía cuando lo requería, era una niña brillante. Su mejor amiga, Lenú, la seguía en todo lo que podía, pero era tímida, poco atractiva y se sentía opacada por ella. 


Lenú y Lila de niñas





Sin embargo, Lila tuvo la mala suerte de nacer en una familia muy machista, donde su padre la mandó a trabajar cuando terminó la primaria y no le permitió estudiar el Bachillerato, es decir, la Escuela Secundaria, a pesar de las recomendaciones de la maestra Oliviero. En cambio, su amiga Lenú, que era del mismo humilde barrio napolitano y tan pobre como ella, pudo continuar sus estudios gracias al apoyo de su padre. Hizo el Bachillerato en el centro de Nápoles y luego, fue a la Universidad de Pisa a estudiar Letras gracias a una beca. 

Esto va a provocar fricciones en su amistad
, en determinados momentos. Por ejemplo, cuando las amigas van juntas a una fiesta en la casa de la profesora Galiani, una de las docentes de Lenú en el Bachillerato. Allí Lila se siente fuera de lugar, ignorada por el círculo de compañeros de Elena y de regreso al barrio, se burla de su amiga y es muy despectiva con ella, enojada porque no pudo ser el centro de atención de la fiesta. En la casa de la señora Galiani, en el centro de Nápoles, no importaban los vestidos bonitos y los autos caros (como en el barrio), sino la cultura que los jóvenes tenían. Allí, la joven Cerullo no era nadie. Y eso no le gustaba nada, porque ella siempre llamaba la atención en su vecindario.

A veces, Lila sentía bronca y envidia de su amiga porque pudo estudiar mientras ella vio su carrera profesional truncada. La escena que demuestra lo vengativa que puede llegar a ser Lila es cuando seduce a Nino Sarratore, el chico que Lenú amaba. No le importa que su amiga sufra, es una manera de desquitarse de ella. Logra que el joven deje a su novia, Nadia, la hija de la profesora Galiani (una chica de familia burguesa, adinerada y prestigiosa), de lo cual se enorgullece porque tiene cierto resentimiento de clase. 

A pesar de su rebeldía y carácter fuerte, Lila Cerullo, es vencida por los hombres. Lenú, en cambio, debido a su educación, a que tuvo otras herramientas para ser independiente, en su vejez puede ser relativamente libre y vivir una vida más tranquila. Cuando empieza la primera novela, ambas protagonistas tienen sesenta y tantos años y la narradora en primera persona, Elena Greco, cuenta su historia desde la infancia. 


Lila vestida de novia, en su casamiento con Stefano




La desgracia llega a la vida de Lila en el cuarto libro de la saga, "La niña perdida", porque ella, a sus cuarenta y tantos años, peca de un exceso de orgullo, de soberbia, lo que los griegos llamaban hybris. Le advierten que no se meta con los Solara, los mafiosos del barrio, los camorristas -que son los que controlan el narcotráfico, el juego y otras actividades ilegales en Nápoles-. Lila no hace caso y luego, paga muy caro las consecuencias de sus actos.

La relación entre las dos amigas no es fácil. A veces, Lenú tiene que alejarse de la malicia de Lila, a la que en determinados momentos le cuesta alegrarse por sus logros y controlar la envidia que le tiene. El romance entre ella y Nino es una manera de decirle: 
"Vos estudiaste, pero yo me quedé con el hombre que amabas". Elena Ferrante aborda en sus novelas la competencia, el odio, los celos y la envidia entre mujeres (algo que sucede mucho en la vida real, aunque nos incomode admitirlo), no idealiza la amistad de sus personajes. 

Respecto a éste tema, hace un tiempo leí una noticia en el diario que me llamó mucho la atención: una actriz argentina, cansada de las haters que le escriben comentarios repletos de odio en Instagram, decidió escracharlas en su cuenta y responderles, mandarlas al frente. La excusa para criticarla era la manera en la que se había vestido en una fotografía. Es increíble ver el veneno y el odio que destilan tantas mujeres en las redes sociales: le dijeron que no sabía vestirse bien, que "nunca había agarrado una revista de moda", la ridiculizaron, le espetaron que era una "mantenida" y un "objeto de decoración de un hombre", cuando la mujer trabajó toda su vida, desde niña (y sigue trabajando). 

De esto es de lo que habla Ferrante en sus novelas. ¿Saben por qué la atacan todas éstas mujeres desde las redes sociales? Porque la actriz es joven, hermosa, muy famosa y para colmo, tiene una pareja que es un deportista multimillonario. Y eso les da bronca, les da muchos celos y envidia, no se lo bancan, porque aunque no lo admitan, les encantaría estar en sus zapatos. Y como no pueden, como nunca van a llegar a ser tan hermosa como ella (y encima, rica y famosa) le tiran hate, la denigran y le escriben comentarios llenos de odio para hacerla sentir mal. Porque así de miserable es el ser humano y así de solidarias y "feministas" son muchas mujeres. 

Lo peor de todo, es que éste tipo de violencia digital se naturaliza, ésas usuarias se creen que tienen derecho a agredir a otra mujer por el simple hecho de que es famosa y más bella que ellas, en lugar de trabajar su autoestima y hacer algo para mejorar sus vidas. 

Al género femenino, todavía le falta mucho para no sentir odio y envidia cuando ven a otra mujer más bella, con un trabajo más exitoso que el suyo o una pareja que tiene una buena posición económica. Porque fíjense que las que atacan a ésta actriz en Instagram, no son hombres, sino mujeres. ¿Dónde quedaron el feminismo y la sororidad femenina? Desaparecen cuando hay otra que tiene lo que ellas no: belleza, juventud, fama y una pareja multimillonaria y de fama mundial.  



Volviendo a "La amiga estupenda", lo curioso, es que Lenú también le tiene celos a su amiga, porque ella, a diferencia de Lila, que es auténtica, durante toda su infancia y adolescencia interpretó a un personaje: la buena hija, la alumna obediente, la correctita, la que hace caso y no contesta, la novia ideal, la "buena señorita", que se casa con un hombre al que no ama (Pietro Airota) para cumplir con el mandato social. 
En Elena, su familia pone todas sus expectativas, ella representa lo que en Argentina denominamos "Mi hijo, el doctor" (es un sainete de Florencio Sánchez), es decir, el ascenso social mediante el estudio. Es el orgullo de su familia, en un barrio obrero y suburbano donde pocas chicas de su edad lograban estudiar una carrera universitaria. En la Nápoles de los sesenta y setenta, la mayoría de las conocidas y vecinas de Lenú se casaban y eran madres muy jóvenes, como Lila, que contrajo matrimonio con Stefano Carracci a los quince años.


Las cuatro novelas en las que se basa la serie



Por lo tanto, Lenú se casó con el profesor de familia adinerada y aristocrática de Turín, y se mudó a una casa preciosa en Florencia. Se convierte en la esposa y ama de casa perfecta. Pero no todo es color de rosa. Hay una escena que me impactó mucho en la serie, cuando la visitan su amigo de la infancia, Pasquale y Nadia, la hija de la profesora Galiani. Ella le confiesa a la protagonista y narradora de la saga, que siempre la odió porque su madre la prefería y la culpa por "haber perdido a Nino" (aunque sabía que la responsable de su ruptura fue Lila). Pero lo que más me llamó la atención, es la siguiente frase  que le dice Nadia



“Tú y Lila son la misma mierda. La diferencia es que tú quieres hacerte la simpática”.



Lenú, Pietro y sus hijas en Florencia



Cuando uno lee los cuatro libros o mira la serie, se da cuenta de que la hija de la profesora Galiani tiene razón: mientras que Lila daba la cara y se hacía cargo de sus rebeldías y maldades, de sus acciones debido a su carácter fuerte, Lenú lo disimulaba, porque quería quedar bien con los demás, ser la buena chica, la buena señorita. Hasta que se cansa de su matrimonio infeliz y de no disfrutar una vida plena en lo laboral, lo sentimental y sexual con su esposo, Pietro. Recuerdo una reflexión de mi hermana al respecto: 


"El único momento en el que Lenú sigue su deseo y no el de los otros (para poder encajar) es cuando abandona a su marido y se va con Nino, su amante".



Ella considera que Lenú siempre vivió a la sombra de Lila, que con sus errores y todo, se la jugaba por lo que quería. No le importaba que la juzgaran o lo que los demás pensaban de ella. No se achicaba para encajar y no incomodar. Lila abandona a su marido, Stefano (que le otorgaba todas las comodidades económicas que podía, porque era uno de los jóvenes más adinerados del barrio) y se va con su amante a vivir a un cuarto miserable, ante el repudio de sus padres. 


Stefano y Lila, un matrimonio tormentoso repleto de violencia. Lila se casó con él porque era acosada y hostigada por Marcello Solara, el mafioso del barrio, quien estaba enamorado de ella y quería convertirla en su esposa. 



Lila amenazando con una navaja a Marcello Solara para defender a su amiga, porque él y su hermano querían llevársela en su auto para abusar de ella. Ésta chica tiene ovarios, como diríamos en Argentina. 



A pesar de su complejidad, éste personaje femenino tiene su lado luminoso y ahí radica la maestría como escritora de Ferrante. Sus protagonistas son humanas, imperfectas, con sus virtudes y miserias, lo que las hace más realistas y verosímiles. Hay que reconocer que Lila ayudó mucho a Lenú cuando pudo: la defendió del acoso de los Solara en la calle (al punto de amenazar a Marcello con una navaja en el cuello), la impulsó a estudiar latín y griego cuando le costaba en el Bachillerato, le compró sus libros de texto y se los regaló cuando trabajaba en la charcutería de su esposo  y ganaba mucho dinero.... También fue la única que tuvo el valor de espetarle en la cara que abandonar a su esposo, Pietro, por Nino era un error... "Tú eres mi amiga estupenda", le dice, la que tiene que estudiar por todo lo que ella no pudo. 






Lila es el reflejo de lo que Lenú, por mucho que se esfuerce, nunca va a llegar a ser. "Escribía mejor que yo", dice Elena, sobre su amiga, en las novelas. Recordemos que la maestra Oliviero apostaba por Lila, no por Lenú, cuando eran niñas. Pero con el talento solo no alcanza, sino que también es importante el apoyo de la familia (económico y emocional) y el trabajo duro. Las dos soñaban con ser escritoras cuando eran niñas, como Louisa May Alcott y de adultas, una sola lo logró. 

Sin dar más spoilers por si no vieron la serie, ninguna de las dos protagonistas tuvo una vida perfecta: se casaron y divorciaron (en una época en la que estaba mal visto), tuvieron problemas en la crianza de sus hijos, cambiaron de trabajos, padecieron inestabilidades, peleas con sus padres... 

En el caso de Lila, considero que es la que sufrió más violencia física, psicológica y sexual de los hombres, es golpeada por su padre de niña al querer seguir estudiando, violada por su esposo Stefano en su noche de bodas (y también le daba palizas hasta lastimarle la cara porque ella no se quedaba callada y le contestaba), es despreciada y abandonada por Nino Sarratore cuando son amantes -no soportaba que ella lo corrigiera en sus textos periodísticos y que escribiera mejor que él. Nino era muy machista, quería una mujer sumisa como su esposa Eleonora, no una rebelde como Lila-, es acosada por los peligrosos hermanos Solara, quienes se convierten en sus peores enemigos... 
El único hombre que quiso bien a nuestra desafortunada protagonista es Enzo Scanno, su antiguo compañero de escuela y amigo del barrio: 

"Yo siempre te he amado, pero nunca dije nada, porque tú eres demasiado bella e inteligente", le confiesa, cuando la va a buscar tras fugarse con Nino y la lleva con su marido. Él tenía miedo de su rechazo, sin embargo, luego de algunos años, terminan siendo pareja. Enzo es uno de los pocos personajes masculinos que destila bondad en la saga de Elena Ferrante. El amor de Lila y Enzo es un amor sano. Él la ayuda a abandonar a Stefano, cuando ella ya no podía soportar más la violencia que sufría en su matrimonio. A diferencia de los Solara y su ex esposo, Carracci, que son hombres brutales, misóginos y machistas, Enzo trata a Lila como a un igual. No la golpea ni amenaza y tampoco la degrada intelectualmente para sentirse superior, como hizo Nino Sarratore cuando eran amantes. 



Enzo estaba enamorado de Lila desde niño


Lila y Enzo en su adultez


Pero no me extiendo más, si les interesa, lean los libros o miren la serie, es muy buena. Las actrices protagonistas son excelentes, la RAI hizo un gran trabajo adaptando todas las novelas: llevan directo al espectador a la Nápoles de los sesenta y setentaAunque Elena Greco sea la que narra la historia, la saga no sería lo mismo sin Lila, la valiente y atrevida Lila Cerullo. Su reflejo. 


Lila (izq), Lenú (derecha) y sus muñecas



Lila abrazando a Lenú tras el asedio de Marcello Solara



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